Mi universidad, patrimonio cultural de la humanidad

Después de un proceso de evaluación de aproximadamente cuatro años, la iniciativa que impulsó el Rector Juan Ramón de la Fuente dio resultados: ¡Por decisión unánime la UNESCO declaró al campus de CU patrimonio cultural de la humanidad!. Lo anterior es muy emotivo y lleno de significados, la UNAM obtiene este reconocimiento no solamente por la belleza y armonía arquitectónica de su campus, lo obtiene también por el inmenso impacto que tiene la Universidad Nacional en la vida mexicana.
 
El nombramiento de la Unesco reconoce, desde luego, la grandeza de la UNAM pero también asegura su protección y preservación.
 
Esta noticia nos llena de emoción a los universitarios, y en general, a los mexicanos. La UNAM ha sido cuna de grandes personalidades, es un espacio que ha sido testigo a través de la historia, del nacimiento de nuevas ideas, de movimientos sociales, de conciencias críticas…
 
Todos los que pasaron (y los que aún nos encontramos) por las aulas de la Universidad, desarrollamos un inmenso cariño y orgullo universitario, así como, un sentimiento de gratitud hacia la UNAM. En lo personal, la UNAM no sólo me ha dado preparación académica, mi universidad me nutre en diversos ámbitos, me da la oportunidad de desarrollarme en el área tecnológica, pero también social, pero también cultural… de explorar, de criticar, de conocer. Muchas veces la Universidad me ha servido como fuente de inspiración, de construcción de ideales…  En la UNAM he conocido a universitarios a los que admiro profundamente, personas con un enorme compromiso social.
 
A continuación les pongo una de las notas que salieron en el periódico sobre el nombramiento. Me despido pronunciando fuerte y orgullosamente la leyenda universitaria:
 
 
 
¡Por mi raza hablará el espíritu!
 
 
 
Ximena Gutiérrez V.
 
 
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El campus de CU, patrimonio cultural de la humanidad

En el recinto d la UNAM hay obras de O’Gorman, Rivera y Siqueiros, por nombrar algunas

EMIR OLIVARES ALONSO

El campus central de Ciudad Universitaria (CU) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) fue nombrado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) patrimonio cultural de la humanidad, título con en el que se incorpora al selecto grupo de universidades en el mundo que portan dicha distinción.

El Comité de Patrimonio Mundial de la UNESCO emitió ayer esta decisión, durante sus sesiones que se realizan en Nueva Zelanda, con lo que se incluyó el llamado "antiguo casco" de CU, inaugurado en 1952, entre los pocos patrimonios mundiales modernos.

Luego de cinco años de gestiones a cargo de Felipe Leal, encargado de proyectos especiales de la rectoría, la UNAM consiguió integrarse a la lista de universidades con este título, como la de Alcalá de Henares, España, y la Central de Venezuela, en Caracas.

En el campus central de CU se encuentran la Torre de Rectoría, la Biblioteca Central, las llamadas "islas", las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Medicina, Odontología, Economía, Arquitectura y la Torre II de Humanidades, así como jardines, entre otras construcciones.

En un comunicado, la máxima casa de estudios manifestó su satisfacción por dicho nombramiento: "Es un orgullo para la UNAM y para la arquitectura moderna de nuestro país que Ciudad Universitaria sea reconocida como uno de los aportes más significativos a la cultura de la humanidad, por poseer profundos valores de excepcionalidad universal de la cultura de México".

El 18 de julio de 2005, Ciudad Universitaria fue declarada Monumento Artístico de la Nación, y con el reconocimiento de ayer consigue la máxima categoría a escala mundial después de casi cinco años de gestiones realizadas por la universidad, tanto en el ámbito nacional como en el internacional.

La categoría de Patrimonio Cultural de la Humanidad se le otorgó a CU al demostrar "de manera sobresaliente" la consolidación de la arquitectura moderna en América Latina, con acentos locales, además, de que se ejemplificó el desarrollo de la ingeniería aplicada a la construcción, así como la "extraordinaria" planificación urbana, con base en el paradigma del urbanismo y el funcionalismo modernos con reminiscencias de la arquitectura prehispánica.

El antiguo casco de la UNAM incluye el primer circuito universitario y sus más de 50 edificios dentro de una zona núcleo de 176.5 hectáreas, que representa 25 por ciento de las 730 hectáreas totales del campus universitario. Como límites de esta área se tienen: hacia el poniente, el Estadio Olímpico Universitario; al sur, las canchas de frontón y la zona deportiva; al oriente, la Facultad de Medicina, y al norte, los edificios de las facultades de Filosofía y Letras, Derecho, Economía y Odontología.

Al recorrer esta zona se puede contemplar la obra representativa del muralismo mexicano, tanto en la Biblioteca Central, cuyos murales fueron creados por Juan O’Gorman; los de la Torre de Rectoría, que son de David Alfaro Siqueiros -una de esas obras fue dañada durante la huelga universitaria de 1999-2000-; los del estadio, realizados por Diego Rivera; además de obras de otros muralistas, como Benito Messeguer, Mario Omar Falcón, José Chávez Morado, Francisco Eppens Helguera, Federico Silva, Mathías Goeritz y Guillermo Ceniceros.

Este lugar ha sido escenario de varios movimientos estudiantiles trascendentales para la vida del país, como los de 1968, 1971 y 1986-1987, y de la última huelga estudiantil de 1999-2000, lo que significó el paro de actividades más largo en la UNAM, así como de innumerables actos políticos y sociales.

Esta zona de Ciudad Universitaria es de los pocos espacios arquitectónicos modernos a los que se ha otorgado dicho reconocimiento. Hace pocos años que la UNESCO incluyó el patrimonio moderno entre sus reconocimientos, entendiendo por éste a aquellos elementos materiales e inmateriales creados en épocas recientes.

El campus de la UNAM se convierte así en el octavo sitio moderno en obtener dicho nombramiento internacional, pues en la anterior lista se encontraban la ciudad de Brasilia, Brasil; la Bauhaus, de Alemania; la casa Schröeder, de Holanda; la Ciudad Universitaria de Caracas, Venezuela; la Casa Tugendhat, en Brno, República Checa; la Ciudad Blanca, en Tel-Aviv, Israel, y la Casa Estudio Luis Barragán, de Tacubaya, México.

Dicho conjunto ilustra una etapa significativa de la historia de México al fundirse ahí el humanismo, las artes, la tecnología y la arquitectura en un momento clave de la historia de la cultura universal: la mitad del siglo XX. La Ciudad Universitaria de la UNAM está asociada directa y materialmente a acontecimientos, ideas y obras de significado universal, además de que continúa siendo un símbolo universal de la transmisión del conocimiento a lo largo del tiempo.

Recientemente la institución ha sumado un conjunto de reconocimientos internacionales, como estar entre las 100 mejores universidades a escala mundial, en el sitio 74, y ser la primera de Iberoamérica, "demostrando así su liderazgo educativo, científico y cultural". Es la más grande del país, con una matrícula de 290 mil alumnos y una planta académica que alcanza 33 mil 500 profesores e investigadores, además de que 50 por ciento de la investigación que se realiza en el país se genera en su seno. Promueve, además de la investigación, la ciencia, la tecnología, la cultura, la academia y el deporte.

La UNESCO inició esta serie de reconocimientos en 1978, y hasta antes de su más reciente sesión contaba con un total de 830 bienes (hasta mayo de 2007), divididos en tres grupos: 644 culturales, 162 naturales y 24 mixtos. Unicamente ocho de todos los anteriores corresponden a bienes patrimoniales de la modernidad del siglo XX.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes, la Dirección de Patrimonio Mundial, el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la Secretaría de Educación Pública, la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO, el Comité Internacional de Sitios y Monumentos fueron algunas de las instancias que se sumaron al apoyo a la candidatura del campus universitario, hasta llegar a obtener el apoyo del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO, con sede en París, Francia.

La grandeza de la UNAM destaca al recordar que todos los mexicanos galardonados con el Premio Nobel proceden de esta universidad: Octavio Paz (Literatura), Alfonso García Robles (Paz) y Mario J. Molina (Química); todos los coonacionales que han obtenido el Premio Príncipe de Asturias son egresados de esta institución: José López Portillo, Emilio Rosenblueth, Pablo Rudomín Zevnovaty, Marcos Moshinsky, Francisco Bolívar Zapata, Ricardo Miledi, Juan Rulfo y Carlos Fuentes; además de que todos los mexicanos distinguidos con el Premio Cervantes -considerado el más importante de la lengua castellana- son universitarios: Octavio Paz, Carlos Fuentes y Sergio Pitol.

Además de CU, dos sitios naturales y 13 culturales fueron integrados a dicha categoría, durante la sesión; entre éstos está el Fuerte Rojo, de la India, y el Centro Histórico, de Burdeos, en Francia.

 

fuente:  http://www.jornada.unam.mx/2007/06/29/index.php?section=sociedad&article=047n1soc

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